
Con la que está cayendo en Asturias, y no me refiero a la crisis, es muy difícil salir a rodar con continuidad. No obstante, el final de febrero me permitió estrenarme con un par de etapas por la zona de Gijón-Avilés-Oviedo, sin puertos importantes, sólo para ir acostumbrando a las piernas poco a poco al ejercicio.
La primera de las salidas, de unos 70 kms, me llevó hacia Candás y Avilés por carreteras secundarias para después dirigirme a Llanera por el Escampleru. Tuve que trabajar unas horas antes de salir a rodar, por lo que pasó mucho tiempo entre el desayuno y el ejercicio, así que cuando llegué a Llanera, ya devoradas las galletas que llevaba, sólo podía pensar en la comida y en la Coca-Cola que me esperaban en casa.
La segunda salida, de casi 90 kms, me llevó por el Alto de la Madera hasta Siero y la Campa, para volver a Gijón por la carretera de la costa desde Villaviciosa. En la zona entre Siero y Sariego había una maratón a la que tuve que adelantar con cuidado, y que me acompañó durante varios kilómetros. Las sensaciones de esta segunda ruta fueron ya mucho mejores, habrá que ir afinando cara a los "tappones" del verano.